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SOLUCIONES Y HOMILÍAS DE LOS DOMINGOS





ALEGRIA Y LIMPIEZA DE CORAZÓN - Por Ángel Gómez Escorial

1.- La alegría no es un ingrediente muy frecuente en nuestra época. Tal vez, la tristeza, tampoco. Mucha gente vive en un estado intermedio, soso, frío, inexpresivo. Los sentimientos parecen cada vez más amortiguados en nuestra sociedad y a cambio de ellos sólo hay deseos: de riqueza, de poder, de tener más cosas, de poseer sexualmente más que de amar. Muchos que exhibir un poco de alegría tienen que tomarse unas copitas y, entonces, viven una cierta euforia alegre, que llegado el bajón se convierte en atonía, en frialdad, en frustración. Y es que, a veces, la tristeza es un mecanismo de superación. Un estado que nos conduce a la alegría una vez superada. Una cierta melancolía triste es algo. No. No quiero, para nada, comenzar esta homilía con una lección –sería siempre inadecuada— de psicología social de nuestro tiempo. Deseo, tan sólo, haceros ver que hemos de vibrar con aquello que nos promete felicidad. Y siempre la cercanía del Señor en su Primera Venida, en el milagro portentoso de Belén, es un camino de alegría porque todo ello está rodeado de paz y de novedad. 

2.- En fin que hemos escuchado en la antífona de entrada un importante mensaje. Dice: Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos. El Señor está cerca. La alegría es un síntoma indeleble de la conversión, de la cercanía evidente de Dios. Nadie que haya conocido al Señor –y haya perseverado— puede estar triste. Hemos oído muchas veces, la famosa frase: “un santo triste es un triste santo”. Y así es. Si la tristeza perdura en nuestros corazones es porque no hemos recibido al Señor. No hemos aceptado su llegada. Es verdad que la vida nos puede traer hechos malos y complicados que dispongan el ánimo a la tristeza, pero por encima de ellos, está la alegría que Dios comunica a los que le aman. Ese canto a la alegría está precisamente en el fragmento de la Carta que Pablo dirigía a los fieles de Filipos. De hecho toda la epístola a los Filipenses en una sinfonía alegre motivada por la espera ante la Llegada del Señor. Es posible, de todos modos, que convenga terminar con el diagnóstico sobre la tristeza: quien no es limpio de corazón, quien tiene muchos recovecos de odio, de impureza, de desconfianza, de envidia, en su interior, no puede estar alegre.

3.- El Salmo de hoy es muy particular. Y lo es porque no es un Salmo, sino unos versos sacados del capítulo 12 del Libro de Isaías. En ese texto se nos pide alegría y júbilo porque Dios está con nosotros. Y si os dais cuenta unas partes breves de la liturgia de hoy nos han marcado el camino. Siempre hemos de apercibirnos de la sabiduría, incluida en los textos –en todos ellos, grandes y pequeños— que leemos cada domingo. Y apreciar la especial inteligencia de quienes, hace muchos años, pusieron las bases de la celebración del Día del Señor. Asimismo, nuestra primera lectura tiene unas características especiales. Procede del Libro del Profeta Sofonías. Y en general su relato es muy triste, porque Israel está viviendo muy malos momentos. Los reyes de Israel no defienden lo fundamental y los invasores asirios están muy cerca. Pero, en un momento, se hace un rayo de luz en tanta oscuridad. El Rey Josías se anuncia como un gran reformador y la presión de los ejércitos de Asiria parece que se desvanece. Se espera una nueva etapa y eso produce que el profeta triste exalte de alegría para anunciar un gran gozo. Es como nos ocurre a nosotros. En medio de nuestras dificultades cotidianas está la alegría de la llegada del Señor Jesús, que hará nuestra vida mejor, que cambiará nuestro mundo de injusticia en un mundo de paz y amor. 

4. - San Juan Bautista, en el texto del Evangelio de San Lucas, marca el camino y predica la solidaridad y la justicia. Hay que repartir los bienes y no abusar del poder, como les diría, por ejemplo, a los soldados –representantes del Estado— que escuchan su predicación. Hay otro detalle en el relato de Lucas que nos interesa mucho. Dice que el pueblo estaba expectante ante la llegada del Mesías y por eso preguntan al Bautista si él es a quien esperan. Nos interesa remarcar esa expectación. Y, claro, de ella surge la interrogante de si nosotros llegamos a ese grado de interés por la espera. Y es que no podemos quitar a la Navidad nada de su contenido real: Es decir, la fecha en que el Hijo de Dios llega a salvarnos. Pero tampoco sería ni lícito, ni conveniente, que dejáramos la celebración en ---sólo— el interior del templo. Hay que salir a la calle a comunicar esa alegría. Y por ello no hay que poner demasiados peros a la explosión de luces y colores en que nuestras calles se convierten, aunque sean parte del negocio y del consumismo. Es bueno que Dios esté en la calle y no importa –como también dice el Evangelio— que “otros hagan milagros en su nombre”, aunque no los conozcamos.

5. - Hemos superado ya la mitad del Adviento. El próximo domingo, el Cuarto de este tiempo feliz de espera, es ya el último. Después nos encaramos, sin más rodeos, con el prodigioso milagro de Belén, donde un Dios poderosísimo se hace Niño para salvarnos y darnos una alegría que siempre vivirá en nuestro corazón. Hermanos aprovechemos el tiempo que nos queda hasta la llegada del Señor Jesús, enmendemos nuestros caminos y nuestros comportamientos. Juan el Bautista nos dice cómo. La historia con la llegada de Jesús de Nazaret se va a abrir a un tiempo de paz, de amor, de solidaridad, de alegría, de gozo. Colaboremos con Él en que el mundo y sus habitantes sean mejores y vivan mejor. Es lo que nos va a pedir Jesús cuando llegue.

6.- Y si me lo permitís pretendo terminar como empecé. Liberar vuestro corazón de los muchos deseos –sean de lo que sean— y es que, a veces, son tantos que como no los vamos a conseguir, nos producen desosiego y por supuesto una tristeza fría y un tanto inesperada. La alegría nos llegará de la espera de lo sencillo. De dar, por ejemplo, mucho sitio en nuestros corazones a la celebración del Nacimiento de Jesús en compañía de los seres queridos y, además, con la conciencia tranquila de que hemos contribuido a que otros hermanos nuestros, más necesitados, reciban lo necesario para que esa misma noche sea feliz. La escena de Belén es muy pobre, pero muy alegre. Los pastores que acuden –lo dice Martín Descalzo— tenían mala fama, pero acuden ingenuamente a ver a un recién nacido, pobre, muy pobre. Pero su visión produce una enorme alegría. Han comprendido la excelencia y pureza de ese momento. Claro, antes, había aparecido una inesperada sinfonía angélica de paz, de amor y de alegría. Es posible que si nosotros nos abrimos con confianza, esperanza y alegría a lo que conmemoramos la Nochebuena, seguro que escucharemos a los ángeles, en nuestro interior, aunque sea bajito. Seguro.


SOLUCIÓN DE LA CLAVE CIFRADA DEL DOMINGO II DE ADVIENTO
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:
SOLUCIÓN DE LA CLAVE DEL PRIMER. DOMINGO DE ADVIENTO
Tened cuidado de vosotros, no sea que se emboten vuestros corazones con juergas, borracheras y las inquietudes de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.





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SOLUCIÓN DE LA CLAVE CIFRADA

En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: -- ¿Qué mandamiento es el primero de todos? Respondió Jesús: -- El primero es: “Escucha, Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”.

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CLAVE CIFRADA DEL XXII DOMINGO DEL T.O.
. -- Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.”El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos.” Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.



LA SOLUCIÓN DEL BUSCA Y ENCUENTRA DEL 5 DE AGOSTO








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COLUMNAS MOVEDIZAS DEL DOMINGO DE LA SANTISIMA TRINIDAD
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».


SOLUCIÓN DE LAS COLUMNAS MOVEDIZAS DEL VI DOMINGO PASCUAL
Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.

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LAS OVEJAS PERDIDAS DEL II domingo de cuaresma

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, subió aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.





AS DEL IV DOMINGO T.O,
 
En la ciudad de Cafarnaún, y el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escriba



LAS OVEJAS PERDIDAS DEL II DOMINGO T.O.

Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)». Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro)».



SOLUCION DE LAS COLUMNAS MOVEDIZAS DEL DIA DE LA  MADRE DE DIOS
Al cumplirse los ocho días tocaba circuncidar al niño y le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción.




DIOS PIDIÓ PERMISO A MARÍA - Por Ángel Gómez Escorial

1.- El Evangelio de Lucas que acabamos de escuchar contiene el maravilloso episodio de la Anunciación. El arcángel San Gabriel pide permiso a María, de parte de Dios, para que sea figura básica de la Redención. Dicho así suena como algo exento del fuerte componente poético que lleva esta escena. Y, sin embargo, como el Señor Dios no se impone a nadie, recaba dicho permiso a María de Nazaret, una jovencita de unos catorce años. Cuando ella da su consentimiento, se inicia la historia más prodigiosa de, por supuesto, de la raza humana, pero también la más misteriosa del entorno de la divinidad. ¿Un Dios que se abaja a ser hombre para salvar a la humanidad? Resulta increíble, pero como nosotros, los cristianos, nos la creemos, pues se torna en misterio, en algo incomprensible. Claro que es un misterio que nos llena de agradecimiento y, por supuesto, porque Dios ha querido salvarnos y librarnos de la herencia del mal, que nos viene de Adán y Eva. Pero, además, porque Dios ya es uno “de los nuestros”, es un hombre como otros muchos hombres, nacidos de mujer.

2.- La narración además la tenemos muy fresca. La escuchamos hace diez días en la misa de la Solemnidad de la Inmaculada. Se han escrito miles y miles de páginas sobre la Anunciación y se han pintado miles y miles de cuadros sobre esta escena, algunos de los cuales son obras maestras de la pintura universal. Y es atractivo, sin duda, entrar en la contemplación de ese episodio. Es verdad, como nos ha demostrado la arqueología, que la escena idílica y elegante, llena de bellas columnas, de habitaciones casi suntuosas y de paisajes verdes y floridos, pues no es cierta, porque las casas en la Palestina de tiempos de la adolescente María de Nazaret eran menos elegantes y el entorno, mucho más seco y sin apenas vegetación. Pero, qué más da. La cuestión es que allí algo muy extraordinario ocurrió. El poder de Dios estaba presente y, probablemente, la belleza del momento, aún sin coincidir con el pincel maestro de muchos pintores, tuvo que ser de una inconmensurable belleza, si es que alguien hubiera podido verlo. 

3.- María de Nazaret aceptó lo que el Señor le ofrecía. Y la historia cambió, la historia comenzó a cambiar. Y ahí estamos todavía, intentando cambiarla, con la ayuda de Dios y con la presencia histórica –y su sacrificio— del Hombre Dios entre nosotros. Por eso es imposible dejar fuera a María de la prodigiosa historia de nuestra Redención. Y cuando por razones diversas se ha querido sacar a María de nuestra historia y de su participación en los planes salvíficos de Dios, se ha cometido una enorme equivocación. Y para llegar a esta idea no hace falta investigar mucho, sólo ha falta basarse –creo yo— en el relato de la conversación entre María y Gabriel. Es más que suficiente. 

4.- La primera lectura del libro segundo de Samuel nos cuenta la promesa de Dios al Rey David por la cual su estirpe permanecerá siempre. Y así el nacimiento del Mesías, de la estirpe de David, es el cumplimiento de esa gran promesa, la cual se inscribe en la realidad del próximo nacimiento del Niño Dios en Belén. A su vez Pablo en su Carta a los Romanos muestra como predicando a Cristo Jesús se desvela un misterio mantenido oculto durante siglos y hecho de manifiesto en este tiempo. Realmente, nosotros, en estos días de gran cercanía a la Navidad –Nochebuena es hoy domingo— hemos de meditar en ese misterio del nacimiento de un Niño que esperaron muchas generaciones y que pronto va a estar entre en nosotros. Claro que el reproche que podría hacerse a los de nuestra generación es que estamos comenzando a olvidar el Milagro de Belén. Vivimos en una sociedad cada vez más alejada de lo transcendente, de lo divino. Una sociedad que se ha inventado unos dioses que siempre fallan: la crisis económica que vivimos en estos meses tan difíciles no es otra cosa que un pecado de avaricia. El dios dinero ha traicionado, una vez más, a sus súbditos. Hemos de recuperar la esperanza total de que Dios viene a nosotros en forma de Niño. Eso, además de darnos una gran alegría no nos defraudará.




SOLUCIÓN DEL DAMERO BENDITO
FRASE: Quitad esto de ahí, no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre
RESPUESTAS:
A: Poder, B: Roque, C: Unidas, D: Delimita, E: Encanta, F: Noches, G: Toma, H: Envidiad,
I: Sacar
VERTICAL: PRUDENTES

SOLUCIÓN DE LAS OVEJAS PERDIDAS DEL XXXII DOMINGO
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Se parecerá el reino de los cielos a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron a encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes. Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
SOLUCIÓN DEL BUSCA Y ENCUENTRA DEL XXX  DOMINGO DEL T. O.
S0LUCIÓN DE LAS COLUMNAS MOVEDIZAS DEL XXIX DOMINGODEL T.O.
“Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”
SOLUCIÓN DE LAS COLUMNAS MOVEDIZAS DEL XXVII DOMINGO DEL T.O.
Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y…
 
SOLUCIÓN DE LAS OVEJAS PERDIDAS DEL XXII DOMINGO T.O.

-- El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Si uno quiere salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí la encontrará. ¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si pierde su alma? 


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