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Fr. VICTORINO TERRADILLOS









Victorino Terradillos Ortega, franciscano
















LITURGIA
DOMINGO DE RAMOS EN LA PASIÓN DEL SEÑOR
Ciclo C
Introducción.-Este domingo es el pórtico de la Semana Santa, y recibe sus nombres del doble motivo que preside su celebración eucarística en la que, tras aclamar a Jesús como Rey y Mesías en su entrada triunfal en Jerusalén, anuncia el misterio de su Pasión a través de las lecturas de la Misa” ( Nuevo Misal del Vaticano II)
Antes de la procesión, se proclama el evangelio según san Lucas 19,28-40. Jesús, según entra en Jerusalén, ve que la gente alfombra el camino, y en la bajada del monte de los Olivos gritan: “Bendito el que viene como rey”. Si no gritaran los discípulos, lo harían las piedras.
1.- Hoy es todo nuevo: el aire, los cantos, los ramos, las palmeras, el olivo, el tono de alegría, la marcha de los discípulos y el pueblo, los niños y los jóvenes, las ropas que alfombran, las palmas de victoria, los gritos. ¡Viene a ti, Jerusalén, sobre pobre pollino, tu Rey y Señor, el que te construyó, el que hizo milagros en tu favor! Hay que saltar de alegría y júbilo, como las fuentes, como las piedras, como los montes que parecen gamos.
La procesión con filas y grupos de niñas y niños. Hoy es día de fiesta. Algo pasa en la calle, en la familia, en la sociedad, en la bajada del monte de los Olivos. Los pasos son preciosos, y la banda de música, las cornetas y los tambores. Todo el pueblo, la capital, viste de un aire más limpio y emocionante. Una muchedumbre, llevando ramos de olivo, aclama clamando: “Hosanna”. Levantemos los dinteles, los portones de las cercas. Las palmas que suenen, tocad para Dios. Él nos sojuzga las naciones, nos escogió por su heredad.
¡Gloria, alabanza y honor! ¡Gritad Hosanna, y haceos como los niños hebreos al paso del Redentor!¡Gloria y honor al que viene en el nombre del Señor!
2.- La Lectura de la Pasión .- “Lucas presenta la Pasión como testimonio de la voluntad salvadora universal de Dios y de su misericordia por medio de Cristo” (M.N. Vaticano II)
Texto, Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 22,14-23,56.- Son dos capítulos completos los que se nos ofrecen para meditar la Pasión de Cristo. Nos sirve la lectura como meditación, promesa salvadora, atención a la misericordia, proclamación de este Hombre justo. ¡Es verdad el verdadero Hijo! Y es Hijo del Padre, el Hijo Predilecto.
 Momentos para meditar: el deseo de la celebración eucarística, de la entrega, de repartirse en comida y bebida. Se entrega por nosotros, y nos pide el vivir su memoria, hacer su memoria, tomar la copa de la Nueva Alianza sellada con su sangre, derramada por nosotros.
Cristo está en medio como el que sirve, sin dominar, ofreciendo el Reino del Padre.
 Cristo ora por Pedro, para que este confirme a sus hermanos. Pedro negará. No faltó nada a los discípulos cuando fueron enviados sin bolsa. Dura es esta confesión: ¡No le conozco! ¡No sé de qué hablas!
Jesús sale, como de costumbre, al monte de los Olivos, y hace oración al Padre. “No mi voluntad, sino la tuya”. Hay que orar y despertar. La tentación está cerca, como quien nos entrega con el engaño de un beso.
Jesús es llevado ante las autoridades, los poderes; le acusan. ¡No encuentro ninguna culpa en él! Pero ellos insistían con más voces y testimonios: Solivianta al pueblo. Jesús ante Pilato.
Jesús ante Herodes, éste le hace un interrogatorio bastante largo, pero Jesús no contestó ni palabra. Acusan los sacerdotes y los letrados. Herodes se burló, lo trató con desprecio, le puso una vestidura como si fuese rey, y se lo remitió a Pilato. Herodes y Pilato se hicieron amigos ¡ese día!
Pilato: no he encontrado en este hombre ninguna culpa; no he encontrado en él ningún delito; nada digno de muerte se le ha probado. Le doy un escarmiento, y le suelto, ¿qué os parece? Y la gente: preferimos que sueltes a Barrabás. “A ese: ¡Crucifícale! “Y seguían gritando. Pilato se lo entregó a su arbitrio.
En el camino piden a Simón de Cirene que eche una mano, que tome la cruz para que la lleve detrás de Jesús. Lloran las hijas de Jerusalén. ¡Dichosas las estériles! ¿Qué pasará con el árbol seco?”
Jesús fue crucificado en el lugar llamado de “La Calavera”, junto a dos ladrones. Jesús decía: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”.
El pueblo estaba mirando. Las autoridades hacían muecas y decían: “¡que se salve a sí mismo, si es el Mesías de Dios”, el Elegido.!”
Uno de los malhechores lo insultaba: “¡Sálvate a ti mismo y a nosotros ¡”. Y el otro: “Acuérdate de mí cuando llegues a tu Reino”.
Jesús contesta con suma misericordia: “Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso”
Oración de entrega y súplica: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”.
Profesión de fe del centurión que ve lo que pasaba: “Realmente, este hombre era justo”. Toda la muchedumbre, habiendo visto lo que ocurría, se volvían dándose golpes de pecho. Todos sus conocidos se mantenían a distancia, y lo mismo las mujeres que lo habían seguido desde Galilea y que estaban mirando.
Testigos: José de Arimatea (que no había votado a favor de la decisión y del crimen de ellos), que aguardaba el Reino de Dios, acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Lo baja de la cruz, lo envuelve en una sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca. Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea fueron detrás a examinar el sepulcro y cómo colocaban su cuerpo. A la vuelta prepararon aromas y ungüentos.
El sábado guardaron reposo, conforme al mandamiento.
3.- Más lecturas que se proclaman hoy.- Libro de Isaías 50,4-7.- Es llamado el tercer canto del Siervo de Yahvé. Es obediente, pone el oído, ofrece la espalda, no oculta el rostro a insultos y salivazos, ofrece el rostro como pedernal. “Sé que no quedaré avergonzado”.
    Salmo 21: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Se reparten mi ropa, echan a suerte mi túnica. Fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. Te alabaré en medio de la asamblea.
    San Pablo a los Filipenses 2,6-11: Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango, y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Se rebajó, se sometió a una muerte de cruz. Dios le levantó y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre”. Toda rodilla se doble ante él; toda lengua proclame: ¡Jesucristo es Señor!, para gloria de Dios Padre.
4.- Oraciones.- COLECTA: Dios todopoderoso y eterno, tú quisiste que nuestro Salvador se anonadase, haciéndose hombre y muriendo en la cruz, para que todos nosotros sigamos su ejemplo; concédenos que las enseñanzas de su pasión nos sirvan de testimonio, y que un día participemos en su resurrección gloriosa. Por nuestro Señor.
 ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.- Fortalecidos con tan santos misterios, te dirigimos esta súplica, Señor: del mismo modo que la muerte de tu Hijo nos ha hechos esperar lo que nuestra fe nos promete, que su resurrección nos alcance la plena posesión de lo que anhelamos. Por Jesucristo.
PREFACIO.- En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, nuestro Señor. El cual siendo inocente, se entregó a la muerte por los pecadores, y aceptó la injusticia de ser contado entre los criminales. De esta forma, al morir, destruyó nuestra culpa, y al resucitar, fuimos justificados. Por eso, le alaban los cielos y la tierra, los ángeles y los arcángeles, proclamando sin cesar: SANTO, SANTO, SANTO…
5.- Acostumbremos a nuestro corazón y vida para que sepan mirar, oír y atender toda la fe y revelación que se nos entrega en la Lectura y Proclamación de la Pasión de Cristo. Hay ejemplo, se halla la misericordia, se encuentra la verdad y la vida.
No pasemos de largo estos momentos, días, tiempo. Que no nos distraiga el mundo de fuera, de la vanidad, de la soberbia, del poder, del aparentar, de la mentira.
Cristo aparece como el Hijo Amado del Padre. Cristo se presenta como obediente, como salvador de todos, como Amor que reúne a todo el rebaño disperso, como quien promete la Unidad: “Hoy estarás conmigo” en el Reino nuevo, abierto por la misma Cruz que a mí me recibe en sus brazos.
“Verdaderamente este Hombre es Hijo de Dios”. No hay más testimonio que el Dar la Vida por todos, Amar a todos, atraer a todos hacia su Vida y Resurrección, hacia las manos del Padre. En el Espíritu Santo.
Salmos cantados
terrahorte@gmail.com


PREGÓN DE SEMANA SANTA (I)
Alzó la voz el pregonero diciendo en la plaza: traigo un cautivo, una pobre criatura, un mesías loco y blasfemo.
¿Qué se habrá creído?
Los santos y los místicos se creen poderosos, capaces de destruir el templo del poder con una mano rota, y levantar el cuerpo con el aire nuevo.
¡Qué idiotas!
Con un beso se puede entregar y vender lo más querido; se puede engañar en el jardín del paraíso,
hacer caso a la serpiente que se enrosca en la garganta.
¡Amigo!
¿Quién eres?
Te responderé cuando me digas a qué has venido,
con cuanta mentira te acercas.
¡Yo soy! El sol más grande, el huracán más fuerte, la verdad más verdadera, el que no se postra a los pies sino para lavarlos con lágrimas, con besos infinitos, los pies de Pedro y de la adúltera.
¡No te condeno!
Aún no he entendido la bofetada del esbirro,
la condena de Pilato, el grito que dice que soy blasfemo,
los clavos de la cruz, la esponja con vinagre y hiel,
la soledad de los discípulos.
¿Alguien ama ahí, junto a la cruz, donde está la Madre y el Amado?
¡Solo sabe de amor quien cruz amorosa lleva!
Se enturbia el sol a los ojos ciegos de vanidad, soberbia.


Fr. Victorino,franciscano
Salmos cantados
terrahorte@gmail.com
PREGÓN DE SEMANA SANTA (II)

Ahora te hemos pillado, Mesías, Señor;
acabamos de oír tu blasfemia contra Dios, ¿por quién te tienes?

Se ha roto el vestido el Sumo sacerdote, se ha hecho trozos la cortina, las piedras son un amasijo de trozos y añicos. ¡Huye!

El pueblo, nosotros que estamos de parte del pueblo, a quien servimos, estamos oyendo su petición y sus gritos, ¿no te da miedo?
Repiten, cada vez de modo más furioso contra ti, Nazareno: ¡Crucifícalo! ¡Quítalo de nuestra vista! ¡Deseamos su sangre con baño sobre nuestras cabezas y las de nuestros hijos!

Nazareno, te han pillado en flagrante adulterio, de ruptura de fidelidad, de confesión falsa, total blasfemia e idolatría. ¿Qué dices?

No es suficiente que guardes silencio. Grita, da voces. No te bajes al suelo para escribir en las nuevas tablas de polvo y ceniza. Erguido, mira a tus acusadores. ¿Alguno encuentra pecado en ti?
Todos esos que gritan, que agitan, que perturban a la turba, ¿alguno está libre de pecado, de infidelidad, de borrachera loca, de proferir oraciones con la boca y estando lejano su corazón?
¡Para que los vean! ¡Para aplaudir al poder! ¡Esperando una plaza de recompensa!
Me gusta esto: ¡No encuentro ninguna falta en él! Si vosotros queréis tirar piedras contra vuestro Mesías, llevarlo a la muerte y condena, desprecio y alejamiento. ¡allá vosotros!

Pues por nosotros, por la misma Ley, debe ser condenado con los malhechores, quitado de el medio, arrinconado con los huesos de los muertos del sepulcro.

¿Alguien aplaude hoy al pregonero?
Nos da una señal de victoria, de no inclinarse al poder, de defender la verdad con la misma verdad de la vida y del camino.

Salmos cantados
terrahorte@gmail.com

PREGÓN DE SEMANA SANTA (III)

Hoy hace un frío horrible. Lo noto en el ambiente, en los huesos, en el vaho, en los animales, en las mismas nubes, en el cierzo. Hace mucho frío.
Nos hemos quedado solos, sin nadie. Está el mundo precioso, y nosotros. Nosotros solos, con un frío de orfandad, sin Dios, sin Mesías.
No se debe cantar, pues hemos matado a la vida. ¡Ha muerto Dios!, me dijo cuando íbamos por la calle viniendo de la iglesia.
Es pura tristeza la plaza y el campo, por donde vamos ahora. Me sigue contando que lo han conseguido: ¡lo hemos quitado del medio! Hemos prendido todo el retablo, roto las ropas, amontonados los crucifijos, sin ornamentos los altares.
Ya estamos solos nosotros, y podemos hacer lo que nos dé la gana, rehacer las fuentes de la vida, romper los sepulcros, vaticinar un futuro sin hielo, alfombras rojas y cines nuestros.
Ahora es el momento de la locura, de gritar como locos, pintar como locos, manifestarnos contra todo, levantar anclas y echar a rodar por el templo de Delfos, como plintos dislocados.
Hemos tirado a la basura todo lo que nos sobraba, la conciencia, las debilidades, las locuras de tener que ir a misa y rezar, de hacer primeras o segundas comuniones. Ya todo aparcado en el desván de Dios hecho trapos, amasijo de hierros, ruedas en el desguace.

Ya somos nosotros solos, sin nadie de referencia; las manos libres, los pies ligeros. Nosotros solos.

¡Qué frío tan grande en el glaciar sin vida!
¡Solos!
Seguramente que ahora moriremos todos en el barco de frío intenso que puebla el Universo.


Salmos cantados
terrahorte@gmail.com
PREGÓN DE SEMANA SANTA (IV)

Yo te amara, Señor, aunque no hubiera infierno.

¿Cómo no amarte más y siempre, viendo tu cruz
y tu cabeza en la cabecera del enfermo,
cerca de la prisión del prisionero,
dando de comer al podiosero hambriento,
dando vestido al que sin ropa va desnudo?

Yo te amara, Señor, aunque no hubiera infierno.

¿Cómo no querer tu abrazo y tu hermosura,
cuando te vemos tan manzano y flor,
tan siempre rodeado de las aguas que brotan
 de tu Roca, y llagas que supuran tal  olor?
 ¿Cómo no amarte ayer y siempre y hoy?

Yo te amara, Señor, aunque no hubiera infierno

Pues el amor que tú nos tienes es verdad,
el leño ardiendo que consume me atrae
hacia tu rededor de yerto frío,
 para que quites toda la pesadumbre de mis labios,
la sequedad, arrabales, del corazón baldío.

Yo te amara, Señor, aunque no hubiera infierno

Es la atracción del amor joven, esposo, Dios.con.nosotros,
la cinta del arcoíris sobre el valle pintado,
 colgando siempre como canto de esperanza.
No habrá ya guerra, ni duelo ,ni llanto.
Amor eterno es la Cruz en el jardín plantada.

Yo te amara, Señor, aunque no hubiera infierno.

No es el temor quien mueve ya mi vida,
 sino tu amor que ha brillado entre la noche,
la estrella tan presente y no fugaz,
que se queda en el atardecer, y amanece
en la voz centinela, bienaventurada. ¡Eres!


Salmos cantados
terrahorte@gmail.com


PREGÓN DE SEMANA SANTA (V)
Ya lo tengo
 Por esta vez no se me escapa el pájaro que volaba en las noches, que cantaba con trinos verdes y amarillos. Ya lo tengo.
Con dineros he comprado la noticia, lo que cuentan los discípulos con miedo, y dicen que es verdad, ¡vaya verdad!  que vive el muerto nazareno.
Sí que es cierto que han venido corriendo los ángeles, las mujeres, algunos de los nuestros, y dicen que la piedra está movida, que no quedan más que unas vendas bien dobladas.
No tengáis miedo.
Yo tengo la noticia, la vendo, ¿cuánto me pagáis por entregárosla?
 Os compro la noticia. Tenéis que decir, ¡va mucho dinero en dólares y euros, en toda clase de monedas! que los discípulos cobardes han robado su cuerpo. Lo vieron los guardianes y cuatro centinelas, todo el espacio abierto. Han inventado una noticia , ¿no es cierto?
Lo tengo conseguido.
Es importante que deis la noticia a todo el universo, ¡bien pagada está! Ahora, ya queda que en todos los lugares se repita como nosotros lo decimos: solo es verdad nuestra noticia, y no la que cuentan los ojos que lo vieron. Es noticia solo como nosotros la creemos. ¡Está muy bien pagada!
¿Lo del sepulcro y piedra? ¿Lo de resucitar de nuevo? ¿El volver a la vida?
Patrañas.
Esta es la verdad bien pagada, la que cuentan nuestros cuentos. ¡Un engaño ha sido todo!
Queda de verdad solo la que se compra y paga bien, con dracmas, perfumes, dólares y euros.
Y sigue dando vueltas por los pórticos, corre con los vientos, y las estrellas se quedan vacilantes oyendo las noticias que a los oídos llegan. ¡Era un cuento la vida, y falsa, y mentirosa, y blasfema, un sacrilegio!
Y aún es más mentirosa y cruel cuchillo lo que dicen:
¡Que el Cordero ha roto los sellos, y degollado vive para siempre!
¿Con más dinero se podrá tapar la boca, comprar la noticia, ocultar la vida que germina y rompe la tierra en todos los surcos?
¡Necesitamos todo el oro del mundo para comprar las vidas, las conciencias, las mentes, las cárceles, las iglesias, los lagos infinitos, los corales, las barcas de peces y de redes, los arrecifes!
Una entidad que compre la verdad, que venda todo según los presupuestos.

Fr. Victorino Terradillos Ortega, franciscano
terrahorte@gmail.com   
 ENTIENDO TU QUEJA Y GRITO

Oigo tu grito de sed,
 cuando estás pidiendo agua,
cuando llegas a mi pozo,
sediento de tus andanzas.
Me duele oír tu voz,
cuando me pides el agua
para beber y calmar
 tu fatiga de labranza
Andas corriendo caminos,
 buscas corazón y alma,
 fuentes que calmen tu sed,
ríos que llenen tu entraña.
Entiendo el clamor de vida,
 la llaga que te sacude,
la fiebre de tu ternura,
el reseco de tu alma. ( el resquemor de tu habla).
¡Tengo sed!.
Yo también de sed de muero,
pues no me llega tu agua,
no mana ya el manantial,
 la lluvia ya no me empapa.
Me muero de sed, Señor,
como tú también te mueres,
 y los dos pedimos juntos,
agua eterna que nos sacia.
¿Quién nos dará de beber?
Una esponja con vinagre,
se acerque a los labios secos,
y  con fuego los calcine.
Quita esta sed con tu agua,
 con tu mirada y palabra,
con su sangre y con tu savia,
 con tu cuerpo y con tu alma.

Tienes sed, Señor,
también yo de sed me  muero;
los dos padecemos juntos
la fiebre, el dolor, la angustia.

La sed padecemos todos
en este andar los caminos,
tras las estrellas más altas
y los luceros  más hondos.

Fr. Victorino, franciscano



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